Temer enfrenta votación sobre su futuro

Sao Paulo.- Para los mandatarios brasileños agosto es el mes más cruel, y ahora plantea un posible desafío insuperable para la presidencia de Michel Temer.

31 días en los que se registraron impugnaciones o renuncias. Uno incluso se suicidó. La predecesora de Temer, la expresidenta Dilma Rousseff, fue destituida el 31 de agosto del año pasado por violar las normas fiscales en su gestión presupuestaria.

Temer enfrenta ahora su propia crisis de agosto, en la cámara baja del Congreso se llevara a cabo una votación el miércoles sobre si debería ser suspendido y juzgado por una acusación de sobornos que el fiscal general de Brasil presentó en su contra.

Temer está acusado de recibir los sobornos de forma indirecta, a través de un confidente al que la policía descubrió cargando una maleta con unos 150.000 dólares en efectivo. El escándalo estalló en mayo, cuando apareció una grabación en la que Temer parece decir a un ejecutivo de una empacadora de carne que siguiera pagando dinero a cambio del silencio del expresidente de la Cámara de Diputados Eduardo Cunha, que cumple una condena de 15 años de cárcel por corrupción.

El presidente ha negado las acusaciones y rechazado tajantemente las peticiones de que renuncie, que han llegado de todo el espectro político.

Hasta hace unas pocas semanas, Temer parecía tener un amplio apoyo en la cámara de 513 diputados.

El presidente de la cámara, Rodrigo Maia, aliado del presidente, ha dicho que durante la mayor parte de julio confió en que Temer lograría “una victoria cómoda” en la votación en el parlamento, donde la coalición de gobierno ha conservado fuerza suficiente en algunos temas como para aprobar leyes. Pero según se acercaba el mes de agosto, empeoraban las noticias para el presidente.

Si dos terceras partes de los legisladores votan contra Temer, sería suspendido durante un máximo de 180 días mientras se celebra un juicio en el Supremo Tribunal Federal, la corte de mayor jerarquía del país. Si es condenado en el tribunal, podría recibir una sentencia de entre dos y 12 años de cárcel. En ese caso, Maia concluiría el período presidencial, que termina el 31 de diciembre de 2018.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll UpScroll Up